La parroquia y la Cofradía


Esta cofradía ha sido desde su fundación, 15 de febrero de 1940, interparroquial. Nació en el seno de la juventud de Acción Católica, promovida por el gran sacerdote D. Francisco Izquierdo Molins. Es de carácter penitencial y como misión la Predicación de las Siete Palabras en el día de viernes Santo, es pionera también en el uso de los tambores en Zaragoza.

El día 18 de diciembre de 1996, solicitó por escrito la junta directiva el que se estudiara el poderse incorporar con pleno derecho a la vida parroquial.

El Muy Ilustre Vicario General, D. Francisco Martínez, aprobó esta propuesta después de una consulta a la parroquia y a su junta. Desde esta fecha, la parroquia alberga a los componentes de la misma con pleno derecho, esto supone dar cumplimiento a los nuevos estatutos firmados por el Excmo. y Rvmo. Arzobispo de Zaragoza, D. Elías Yanes, con fecha 21 de febrero de 1995.

Desde esta fecha, la cofradía va cumpliendo sus compromisos y su vida se va entretejiendo con la de la parroquia. De momento, cual son responsables de todo lo concerniente a la liturgia y a la que son convocados los miembros de la misma.

Participan también en la catequesis de la infancia, primera comunión, misa de niños, a las 11 horas los domingos, y también a las reuniones de los viernes y domingos por la mañana para los jóvenes, en los locales de la calle de San Jorge, nº16, dónde desarrollan todos estos trabajos.

Son también conocidos, los vía crucis procesionales que por demarcación parroquial, se celebran en la Semana Santa, con gran afluencia de público.

Sus responsables van comprobando día a día si este nuevo rumbo tomado por la Cofradía es o no válido para su crecimiento y fines propios.

En su trabajo social también cooperan con el centro Virgen del Pilar de las Hijas de la Caridad, tanto humana como económicamente, también con los Hermanos de la Cruz y Resurrección, campamentos, etc.

En este curso próximo, también se incorporarán algunos miembros al trabajo de Cáritas parroquial, y a otros menesteres y trabajos que van apareciendo.

La comunidad parroquial, va conociendo lentamente su presencia y también su trabajo, lo cual supone una ampliación del radio de acción de nuestra comunidad, compuesta en estos momentos, no solamente por los feligreses, sino también por los miembros de la misma.

Se proporciona a estos miembros, el participar en la preparación y realización de sus matrimonios, la preparación de sus hijos a los sacramentos del Bautismo, Eucaristía, Penitencia y Confirmación, y a todo aquello que la parroquia pueda proporcionarles.

D. Mario Gallego (párroco de San Gil)