Procesión de las Siete Palabras


De acuerdo a nuestros estatutos la misión principal de la Cofradía es la predicación pública de las Siete Palabras que pronunció Nuestro Señor Jesucristo desde la Cruz durante su agonía. Dicha predicación es la esencia del desfile procesional que realizamos cada mañana de Viernes Santo.

Desde 1.940, año de su fundación, nuestra cofradía ha sido fiel a su cita del Viernes Santo a las 12 de la mañana en la iglesia de Santa Isabel de Portugal. Sólo en dos ocasiones esa hora de salida varió, haciéndolo en ambas a las 11 horas y 30 minutos. La primera vez fue en el año 1.956 debido a modificaciones introducidas en la Liturgia de la Semana Santa. La otra se produjo en la Semana Santa de 1.995, en esta ocasión la decisión fue tomada por el capítulo general de hermanos y la razón era la de intentar finalizar la procesión a las 15 horas, hora a la que según los Evangelios Cristo expiró. La modificación no tuvo mucha aceptación ya que el objetivo perseguido no fue muy conseguido con lo que al siguiente año se volvió al horario tradicional.

La procesión consiste en un recorrido por las calles más céntricas de la ciudad, realizando siete paradas para, desde balcones y en el caso de la Tercera Palabra en la bandeja de la Plaza del Pilar, realizar la predicación de las Siete Palabras.

Desde 1.940 han sido muchos los sacerdotes que nos han predicado. Incluso en alguna ocasión, las Siete Palabras han sido predicadas por siete sacerdotes hermanos de la cofradía. Para algunos el reto ha sido difícil, pues aún estando acostumbrados a la predicación, hacerlo desde un balcón, con la cofradía formada y todo el público que nos acompaña, impone mucho respeto. Por el contrario para otros el marco les parece incomparable.

El recorrido de la procesión ha ido cambiando a lo largo de los años, si bien siempre se ha iniciado y concluido en la iglesia de Santa Isabel de Portugal. En los primeros años, antes del arreglo de Cesar Augusto, se procesionó por el Coso y la calle Cerdán (hoy englobada en la prolongación de Cesar Augusto). Con posterioridad, y durante mucho tiempo, se subió por el paseo de la Independencia hasta la plaza de Santa Engracia para regresar por la calle Teniente Coronel Valenzuela. De especial belleza fueron las procesiones que pasando por delante del Palacio Arzobispal y la parte posterior de la Seo, continuaba por San Vicente de Paúl hasta el Coso. Lamentablemente el horario de llegada, no aconsejó seguir ese itinerario.

Durante el recorrido, y desde diversos balcones tiene lugar la predicación de las últimas palabras de Jesús en la Cruz siguiendo el itinerario de la procesión. Excepcionalmente, en el año 2014 y con motivo de nuestra 75 salida procesional, se realizó una única predicación en la bandeja de la plaza de Nuestra Señora del Pilar a cargo de Monseñor Carlos Amigo.

A lo largo de estos años, y como es normal al comienzo de la primavera, hemos tenido de todo climatológicamente hablando, si bien cabe destacar que la cofradía no ha dejado ningún Viernes Santo de salir a la calle, por muy mal que estuviera el tiempo, a realizar pública predicación de las Siete Palabras de Cristo.

El anecdotario es inmenso. Una de las anécdotas más curiosas, fue cuando al concluir la predicación de la V palabra Tengo Sed, parece que se abrieron los cielos y descargó toda el agua que se pueda imaginar, en el trayecto desde la calle Tte. Coronel Valenzuela hasta la entrada en la calle Manifestación. En otra ocasión, en la calle de Alfonso hubo que separar las filas para que pasara el paso de la Tercera palabra al principio de la procesión por motivos de megafonía. Otro año, durante todo el Jueves Santo llovió sin cesar y todos dudaban si saldría la procesión, pues el Viernes el tiempo seguía igual. Estábamos dentro de San Cayetano, se entreabrió la puerta y pudimos ver la plaza llena de gente, que bajo la lluvia esperaba la salida de la Cofradía. Nadie pensaba que saldríamos, pero el entonces Hermano Mayor Mariano Biu, dio la orden de salir a la calle.