Vía Crucis


Durante muchos años la Cofradía no estuvo vinculada a ninguna parroquia de la ciudad, lo que ha propiciado que hayamos podido realizar Vía Crucis por diferentes barrios de la cuidad.

Así, a finales de los años 50 y principios de los 60 se realizaba un Vía Crucis por el barrio de San Antonio, el Viernes de Dolores. Tras varios años sin realizarlo, en 1.986 se lleva a cabo en el barrio de San Lamberto portando una peana de la Cofradía de la Llegada de Jesús al Calvario. Al año siguiente y hasta 1.997, lo realizamos por las calles de la parroquia de Nuestra Señora de la Almudena, a petición del párroco y por solicitud de sus feligreses. Cabe mencionar que durante estos años a la conclusión del Vía Crucis se realizaba una procesión para portar el paso hasta la iglesia de Santa Isabel.

Desde nuestra incorporación a la parroquia de San Gil Abad, en el año 1.997, lo desarrollamos por las calles pertenecientes a dicha parroquia. Hasta la adquisición de la peana (2001), durante el Vía Crucis acompañábamos a uno de nuestros otros pasos. La llegada de la peana, nos ha permitido procesionar por algunas de las calles más estrechas del casco antiguo de la ciudad, ofreciéndonos escenas espectaculares tanto belleza como en  recogimiento.

En el transcurso del Vía Crucis, todas las estaciones son leídas por hermanos de la Cofradía, siendo tradición la lectura de la primera desde el púlpito del altar de la iglesia de San Gil abad antes de iniciarse la procesión. Esta estación es leída por un hermano propuesto por la Junta de Gobierno de la Cofradía al resto de hermanos, rindiéndole a de este modo un pequeño homenaje por su trabajo y dedicación dentro de la misma.

En estos años hemos tenido el honor de ser acompañados por diferentes grupos o cofradías  durante el transcurso del Vía Cricis, tales como los Alabarderos de Híjar, la Banda de Música de la Cofradía de las Siete Palabras de León, la Cofradía de las Siete Palabras de Logroño y la Cofradía del Santo Cristo de Cadrete.